September 26, 2020

CP Online Health

Eat Well, Life Well

Era evidente que la fiebre, las náuseas y la falta de apetito que Vlastimil Gajdoš sintió el día de su boda no eran por miedo a casarse.

Gajdoš, de 65 años, se enfermó en Honolulu, Hawaii, en marzo, después de llegar con su novia desde la República Checa. Gajdoš y Sylva Di Sandro, de 58 años, tenían la intención de casarse y pasar la luna de miel en la isla.

Llegaron a casarse, pero, a la misma vez, comenzaron una inesperada batalla contra el nuevo coronavirus. El novio estuvo internado por dos semanas, parte de los días en terapia intensiva, conectado a un ventilador. Como muchos turistas conscientes de que la atención médica en los Estados Unidos es más cara que en casa, Gajdoš compró un plan de salud para viajeros que cubría hasta $300,000 en gastos médicos.

Pero después que a Gajdoš le diagnosticaron COVID-19 y su esposa llamó para verificar la cobertura, los recién casados ​​descubrieron una trampa: la aseguradora dijo que no pagaría por adelantado. Y que consideraría reembolsar el gasto sólo después que Gajdoš fuera dado de alta del hospital.

“Tenía mucho miedo de que los médicos no lo ayudaran si no estaban seguros de la cobertura”, dijo Di Sandro, quien tuvo un caso leve de COVID y no tuvo que ser hospitalizada.

La pandemia de coronavirus ha causado estragos en la industria del turismo, incluidas las compañías de seguros.

Incluso más allá de la crisis actual, los viajeros deben prestar especial atención a la letra chica de estas coberturas.

Muchos planes ofrecen cobertura de atención médica en caso que la persona necesite atención durante un viaje. Pero éstos varían enormemente según la compañía, ya que contienen límites en los pagos, copagos y las circunstancias que rodean a la necesidad médica, por ejemplo, si cubren o no atención en caso de evacuación.

La mayoría de los planes de salud para viajeros excluyen eventos conocidos o “previstos”, dijo Kasara Barto, vocera de Squaremouth, un servicio en línea que permite a los viajeros comparar opciones de seguros.

En algunas situaciones, un viajero puede anticipar el riesgo dependiendo de su destino. Por ejemplo, una póliza regular podría no cubrir un accidente de alpinismo mientras se está escalando el monte Everest.

También es común la exclusión pandémica, en la cual la aseguradora no pagará los gastos médicos de un viajero si están relacionados con un brote como el de coronavirus.

El lenguaje sobre las exclusiones puede ser vago, lo que podría dificultar que los viajeros descifren si su plan pagará la atención relacionada con COVID-19, dijeron expertos de la industria. En principio, algunos planes no mencionan específicamente una pandemia como una circunstancia que esté cubierta o excluida, o el tiempo de cobertura de una pandemia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la propagación del coronavirus como un brote mundial el 11 de marzo. Los viajeros que compraron pasajes después de esa fecha deben confirmar que tienen cobertura médica para COVID-19, dijo Christopher Mosley, abogado especializado en seguros en Sherman & Howard.

Sin embargo, esos tiempos podrían ser distintos en ciertos planes. Algunas aseguradoras consideran que COVID-19 era un riesgo en ciertas áreas ya en enero, agregó Mosley.

“No hay una cobertura única”, dijo Mark Friedlander, director de comunicaciones corporativas del Insurance Information Institute, una organización de investigación respaldada por la industria de seguros.

Tal vez el riesgo sea más alto para los extranjeros que visitan los Estados Unidos, que tiene los costos de atención médica más altos del mundo desarrollado. Muchos de los sistemas nacionales de salud en los países europeos tratarán a los extranjeros sin costo o por tarifas mucho más bajas.

En los Estados Unidos, las embajadas están interviniendo para ayudar a sus ciudadanos a descifrar estos planes médicos. En un aviso, la embajada de Eslovenia en Washington, DC, aconseja específicamente a sus ciudadanos que llegan al país que verifiquen si sus seguros cubren pandemias.

Funcionarios de la embajada de España también dijeron que el seguro es un tema que ha surgido en conversaciones.

La República Checa intervino en el caso de Gajdoš y en el de otro ciudadano checo que también tuvo problemas con su plan de salud, dijo Zdeněk Beránek, director de la misión de la embajada checa en Washington, DC.

“Este no es el país más barato del mundo en lo que respecta a la atención de salud”, dijo Beránek, “así que es mejor tener cuidado”.

Dado el caos de la pandemia, algunas aseguradoras están optando por dejar de vender pólizas de salud para viajeros por completo, incluida LV, una compañía con sede en el Reino Unido.

Pero otros, como Allianz, están ampliando los beneficios para incluir la atención de COVID-19. La compañía informó que aceptará algunas cancelaciones de viaje y reclamos médicos relacionados con el virus que generalmente no están cubiertos en sus planes, según un comunicado de prensa.

“Este es un territorio desconocido para todas las compañías de seguros en este mercado”, dijo Don Van Scyoc, vicepresidente de ventas individuales de la aseguradora de viajes GeoBlue. La compañía vende planes para estadounidenses que viajan al extranjero y para extranjeros que están lejos de sus países de origen por largos períodos. Sus planes cubren la atención de COVID-19, dijo.

Gajdoš y Di Sandro pidieron ayuda a la embajada y al empleador de Gajdoš después que su aseguradora de viajes le negara la cobertura. El empleador se comprometió a ayudarlo si su plan no cubría su estadía en el hospital, dijo, pero la intervención del gobierno funcionó.

La aseguradora finalmente acordó cubrir los gastos de Gajdoš.

El matrimonio no reveló la factura final, pero un tratamiento típico de 10 días en una unidad de terapia intensiva puede costar varios cientos de miles de dólares.

Gajdoš recibió el alta del Queen’s Medical Center el 8 de abril, agradecido por la atención. Dijo que las acciones de su aseguradora lo tomaron por sorpresa. Intencionalmente había comprado un plan más caro con la expectativa de que recibiría ayuda, no que se negarían a cubrir su atención.

“No tienes la energía para pelear”, dijo Gajdoš. “Estás enfocado en luchar por tu vida”.